En el Salón de Paris de 1863 Manet, con 31 años, presenta la que quizás sea su más famosa obra: “Almuerzo en la hierba

Magnífica obra de 208 x 265 que evidentemente es rechazada por el jurado que no entiende la composición y se escandaliza de la frivolidad de la señorita desnuda.

almuerzo en la hierba manet

El Almuerzo en la hierba pasa a exhibirse en el primer Salón de los Rechazados, y consigue el apoyo y comprensión de los artistas jóvenes que se sienten muy impresionados por la naturalidad del cuadro.

Y son este cuadro y este autor los que crean el ambiente necesario en la crítica y en la sociedad para el desarrollo de lo que fue llamado el movimiento impresionista, precisamente un autor cuya obra en nada se parece al nuevo movimiento pictórico al cual dio punto de partida.

Todos los personajes son conocidos

Los caballeros son Gustave Manet, hermano del artista y el escultor holandés Ferdinand Leenhoff, hermano de su mujer Suzanne, la señorita parece ser una mezcla de personajes, por una parte la cabeza parece pertenecer a Vitorine Meurent una modelo tradicional de Manet, que en aquellas fechas contaba solo con 19 años.

Esta modelo es la torera del cuadro con ese motivo e incluso de la famosa Olimpia entre otros muchos; vale, las facciones son las suyas pero el cuerpo no parece corresponder a una muchachita de 19 años, por lo que se sospecha que fue la propia pareja del artista Suzanne Leenhof quien prestó su cuerpo a la figura.

Si se fijan la unión de la cabeza con el cuerpo no está bien resuelta, de hecho parece como atornillada, algo bastante feo.

La bañista del fondo se identifica como Alexandrina Meley, una modelo habitual de Manet, quien posteriormente se casaría con el escritor Emile Zolá. Aquí termina la identificación de los personajes y comenzamos a analizar el cuadro en sí.

Analisis del cuadro

Enseguida choca la composición e iluminación fotográfica de la escena, todos están posando, sobre todo la señorita.

A pesar de estar rodeado de floresta los personajes parecen como si estuvieran en su propio estudio, no hay sombras, la iluminación es absoluta y abarca todos los rincones e incluso el caballero de la derecha tiene en la cabeza un bonete de uso doméstico que nunca utilizaría en público, sería algo así como salir a la calle en zapatillas.

La señorita parece querer demostrar que si está desnuda es por propia voluntad, pues junto a ella están sus ropas formando un artístico bodegón junto con las viandas que han aportado a este almuerzo, solo se ven frutas.

A la derecha del caballero del bonete podemos ver un trozo de este claro del bosque iluminado por el sol y así debería verse la zona en la están, pero según el suelo están en una zona de sombras, ¿de dónde viene la luz que les alumbra?

Al fondo del grupo del que hemos hablado se ve otra bañista que completa la estructura piramidal de los personajes, ésta está vestida y medio metida en el agua, en lo que parece más una charca que un rio.

Es una imagen muy cuidada y bien realizada, el artista no ha simplificado los trazos amparado por la distancia, aunque el tamaño parece algo mayor de lo que le correspondería a juzgar por la distancia que parece haber entre el grupo principal y ella y porque a su izquierda, derecha del cuadro, sobre el caballero del bonete se ve una barca bastante más pequeña que la bañista y no parece estar más alejada que aquella y eso induce al error al observador, particularmente creo que la bañista pediría ser ligeramente  más pequeña y la barca es ridículamente pequeña y no se corresponde con la realidad pictórica, el ojo pediría que una bañista algo más pequeña daría mayor profundidad a la obra, y, por supuesto, una barca de mayor tamaño o simplemente eliminarla.

Detalles de Almuerzo en la hierba.

Hay un par de detalles en los que el espectador no suele percibir, sobre ellos un colorido pájaro vuela felizmente y junto al bodegón cerca de ángulo inferior izquierdo de cuadro hay una bonita rana.

Es curioso que Manet escogiera para esta pintura un lienzo tan grande, 208 x 265, tamaño que por lo habitual era utilizarlo en grandes obras con variadas imágenes o temas, en éste los personajes están casi a tamaño natural, algo excesivo o que demuestra poca experiencia en el artista.

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