Pedro de Toledo,  personaje que participó en la Reconquista de Málaga  y da nombre a una calle de la ciudad.

La calle Pedro de Toledo comienza en la del Cister y termina en la zona de la judería, en el Centro Histórico.

Calle Pedro de Toledo
Ver en el mapa.

Aunque existe un Pedro de Toledo (1484-1553) que fue virrey de Nápoles, político y mecenas de las artes en su tiempo, creo que esta calle hace referencia a Don Pedro Díaz de Toledo y Ovalle que nació en Alcalá de Henares sobre el 1425 y falleció en Granada en 1499.

Conozcamos al personaje.

De familia judeoconversa, fue un clérigo español. En su juventud fue capellán, y amigo, del Marqués de Santillana,  posteriormente asesor eclesiástico de los reyes Juan II y de Enrique IV y finalmente secretario del rey Fernando.

La reina Isabel le nombró limosnero mayor y en función de ese cargo acompañó a los monarcas en las campañas de Málaga y Granada.

Instalados los hospitales de campaña que la reina proveía en las expediciones militares, allí ejerció su función socorriendo o ayudando a heridos o enfermos e incluso extendió su acción a personas desamparadas por mor de las guerras.

Su carrera como obispo de Málaga

En 1487 se constituye un nuevo obispado, el de Málaga, digamos en el exilio, en el que don Pedro es oficiosamente reconocido como titular, y meses después, cuando la toma de Málaga ya es un hecho, durante la ceremonia de la toma de la ciudad, él mismo paseó en alto la cruz que se colocó en lo más alto de la alcazaba.

Coincide que ese mismo año, 1487, el papa Inocencio VIII lo nombra administrador apostólico de la diócesis de Salamanca, pero en diciembre le nombra obispo, ya real, de Málaga.

Pedro de Toledo trabaja solo.

De inmediato comienza, con muy escasos medios, los trabajos necesarios para convertir la mezquita aljama en iglesia dedicada al culto cristiano y también derriba una mezquita menor cerca de la puerta de Funtanalla, al final de la calle Real, e inicia la construcción de la más antigua de las iglesias malagueñas, la de Santiago.

Durante su obispado tuvo que inicialmente hacer frente a la carestía de personal religioso, finalmente, algunos años después, la llegada de dominicos, franciscanos y de las monjas clarisas aligeraron algo la penuria del clero necesario para hacer frente a las necesidades religiosas de una diócesis tan extensa.

En 1492 consiguió el establecimiento en Málaga la Orden de los Mínimos de san Francisco de Paula, cuyo prior Fray Boyl comenzó, en 1493, la construcción del convento y la iglesia en honor de santa María de la Victoria, ubicando estas construcciones en el lugar que ocupó el campamento del rey Fernando y donde estaba la ermita que don Fernando había mandado construir en homenaje a la que se llamó la Virgen de la Victoria.

Fallece en Granada en 1499.

Estando en Granada en una visita protocolaria acompañando a los Reyes, y ya enfermo, falleció. Sus restos fueron trasladados a Málaga y enterrados en el cementerio de la mezquita catedral, hasta terminar la capilla de san Jerónimo, hoy desaparecida, donde fue trasladado.

Es evidente que Málaga debía de tener una calle en memoria de su nombre y por eso asumo que es la llamada calle Pedro de Toledo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies