Obra de José Denis Belgrano pintor malagueño nacido en 1844, esta obra tiene un tamaño de 75 x 115 y fue pintada sobre 1885, el autor tendría unos 40 años, y está actualmente en el Museo de Bellas Artes de Málaga.

En aquella época el pintor Fortuny era la referencia de todos ellos y para Denis no iba a ser diferente, recuérdese que incluso Sorolla tuvo una época en copiaba el estilo de Fortuny, el motivo era muy simple, eran el estilo de cuadros que más se vendían.

Que se representa en «Después de la corrida»

La obra nos sitúa en el patio del antiguo Mesón de la Victoria, edificio aún existente y que alberga el Museo de Artes Populares, una cuadrilla que ha debido de torear esa tarde descansa y se relaja.

Coleccionismo: LÁMINA: DESPUES DE LA CORRIDA, DE DENIS BELGRANO – MUSEO BELLAS ARTES DE MÁLAGA - Foto 1 - 41636070

Han tomado una buena cantidad de vino y ha sido alegrados por un grupo flamenco, una mujer y dos hombres, lo sabemos por la guitarra y los mantones que figuran, ya abandonados, en un silla en el frente de la mesa.

Dado el tamaño del cuadro en esta reproducción apenas se ve, pero en la mesa hay una bandeja con catavinos, algunos llenos, otros a la mitad y otros vacios, el personaje que está de pie detrás de la mesa se está sirviendo vino de una botella en su copa y el maestro tiene otra en su mano, incluso en el suelo hay un pequeño charco con restos de vidrio, parece que alguna copa o botella se ha roto, es increíble. Recomiendo buscar una buena reproducción y ampliarla para poder apreciar estos increíbles detalles.

Han bebido quizás en exceso, sobre todo para uno de los miembros del cuadro flamenco al que vemos al fondo vomitando apoyado en la pared, por su atuendo quizás sea el «bailaor», la imagen está muy lograda con la proporción y el gesto natural que procede.

Suponemos que el maestro es quien está sentado a la derecha, de traje azul y oro y mira con atención a las jovencitas que están llegando, las trae una celestina que es saludada por un miembro de la cuadrilla mientras se supone que le está pagando el servicio que las jovencitas van a realizar, ella hace una agradecida reverencia toda sonriente, ha debido cobrar una buena cantidad. Al otro lado de la mesa, enfrente del maestro está sentado el picador, fácilmente identificable por su atuendo, que celebra alborozado y con los brazos en alto la llegada de las nuevas amigas.

A pesar del reducido tamaño de las figuras el autor ha sabido representar perfectamente las facciones, los peinados, las manos, incluso podemos recrearnos en sus gestos.

Y hablando de gestos, por favor observen el gesto con que magistralmente Denis ha retratado a la jovencita del mantón de Manila negro, mira cara a cara a los personajes de la mesa, su expresión es altiva, seria, fría y distante, ella va a lo que va, hará lo que se espera que haga, pero no aportará ningún sentimiento personal a lo que vaya a pasar esa tarde allá en el Mesón de la Victoria.

Como cuadro es un joya al estilo Fortuny, es de pequeño formato y de una pintura minuciosa y detallista, todos los personajes se muestran con una clara expresión de su carácter, el entorno está estudiado con detalle y con algún truco del artista como ese cortinón de esparto que tapa un hueco y que simplifica el panorama del patio sin quitarle verosimilitud.

La pared de tosco ladrillo detrás de las mujeres que llegan es un prodigio de equilibrio en el dibujo, remarcando los volúmenes e irregularidades de la misma, es dificil imaginar que existiera realmente ese muro, pero le sirve al autor para diversificar las texturas y colores, introduce un nuevo material en el cuadro y al parecer disfruta con ello.

Estilo de la obras de aquella época

Este tipo de pintura costumbrista fue muy habitual entre las obras de los pintores de esta época y dentro de esta categoría las escenas relacionadas con el mundo del toro fueron tal vez las más populares, unían la dinámica de la acción representada con un claro tinte trágico y todo ello en un mundo colorista muy atractivo visualmente.

Todos, o casi todos los pintores de la época, pintaron cuadros relacionados con las corridas y el mundo del toro, como Jiménez Aranda, Simonet, Ferrandiz, Viniegra y otros, incluso Manet en Francia tiene una obra titulada “Torero muerto”, junto a otras obras de marcado carácter tauromáquico.

Denis pintó otras obras de ambiente taurino, pero ya más orientadas hacia el tema de “casacón”, tema en el Denis también destacó.

Una cosa que me choca es que en el primer piso, cuya esquina se ve claramente, me falta una barandilla o algo que proteja a los que por allí pasen, el autor ha puesto unas macetas pero algo falta, porque se ve que el techo abovedado de la planta baja llega hasta donde está el suelo del primer piso.

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