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El Moulin de la Gallete – Renoir

Cuadro pintado por Renoir en 1876, tiene unas dimensiones de 131 x 175 y actualmente está en el Museo d’Orsay.

El Moulin de la Gallete era un salón de baile que se había abierto en la colina de Montmartre aprovechando el gran patio de un viejo molino y que fue rápidamente aceptado por un público joven deseoso de música, baile y bebidas.

El Moulin de la Gallete
El Moulin de la Gallete | Renoir

A pesar de lo dicho El Moulin de la Gallete no era un lugar apropiado para las decentes jovencitas parisinas, pues se sospechaba que allí se desarrollaba un importante negocio de prostitución.

En aquella época Montmartre era una colina separada de Paris y por lo tanto fuera del alcance de la reconstrucción de barón Haussman, allí vivían toda suerte de artistas, bohemios y quizás personal marginado de la gran ciudad.

Cuando Renoir pintó este cuadro tendría unos 35 años y luchaba por destacar en el mundo de la pintura, él era un asiduo cliente de este establecimiento, vivía cerca, y se le ocurrió hacer un cuadro sobre lo que él veía allí.

Se sabe que Renoir hizo abundantes bocetos y esbozos del natural, pero el cuadro finalmente fue pintado en el taller.

Los representados en el cuadro son sus amigos y conocidos.

Las dos chicas del banco que hablan con el personaje sentado en una silla, de espaldas al espectador, son Estella y Joanna, modelos de pintores y de Renoir también, la pareja que baila en el centro es un pintor cubano amigo de Renoir, llamado Pedro Vidal y su amiga Margot, quien posteriormente fue una modelo habitual del propio Renoir, Margot falleció tres año más tarde de una enfermedad incurable y fue un duro golpe para nuestro personaje.

Vale la pena ir fijándose como el pintor, con escasas pinceladas, va retratando con claridad a las distintas parejas que están bailando, captando la formas y modos de abrazarse para bailar, las hay apasionadas, amigables, clásicas, esta forma de definir las imágenes con pinceladas cortas y no demasiado definidas hace que el espectador reciba una sensación de movimiento de un cierto bullicio en las personas que se mueven frente a él, es divertido irlas buscando.

Renoir no tuvo miedo de reflejar el juego de luces y sombras que envuelve a los presentes y que podía haber arruinado el cuadro de no haberlo manejado con la maestría con que lo hizo, tanto la luz como la sombra tienen la intensidad precisa para ser notado, pero no interfieren con las imágenes sobre las que caen.

Pero hay un problema al menos para mí

Por las fotos que he visto el Moulin de la Galette era, como dije al principio, el patio de un molino que allí existía, y que en su día fabricaba harina y un magnifico pan, tan bueno que la gente subía hasta allí para comprarlo.

Eran famosas sus tortas de centeno (galette), pero en la guerra franco-prusiana el molino dejó de funcionar y posteriormente en su patio se montó un salón de baile, esto debió de ocurrir entre 1872 ó 74, en plena Belle Epoque.

A lo que iba, al ser un patio no estaba techado evidentemente, las fotos que he visto lo confirman, luego no veo como en el cuadro aparecen lámparas de techo tampoco veo la justificación de ese moteado de luces, muy artístico y bien trabajado por Renoir, sin duda ninguna, que aparece en la obra que estamos viendo, pienso que lo que el artista quiso captar fue una cierta oscuridad rota por las luces de los faroles que había de trecho en trecho y que no debían ser excesivamente brillantes, recuérdese que este cuadro fue pintado en el taller y Renoir solo tenía el recuerdo de lo que había visto.

Tenemos varios ejemplos de este tipo de retrato “multiple”, además de este se pintaron:

  • ”El almuerzo de los remeros” en el que Renoir incluyó a todos su amigos.
  • “Música en la Tullerias” el mismo motivo que el Moulin pero con la diferencia de clase social que había entre ellos, Manet nunca habría ido al Moulin, ¡faltaría más!.

Fantin Latour hizo un cuadro sobre todos ellos “El atelier de Batignoles” y Bazzille hizo un cuadro con su propio taller “El taller de Bazille” en el que retrata a los impresionistas del momento, Manet, Monet, Renoir y él mismo acompañados de Emile Zola.

Este cuadro del Moulin tiene un enfoque fotográfico, por eso las figuras de los extremos aparecen cortadas, tanto la madre con hija pequeña del lado izquierdo con el joven con canotier del lado derecho

Es curioso e interesante el natural punto de mira, pues en grupo inicial está visto desde arriba mientras que la mirada se vuelve horizontal al alejarse.

Este cuadro fue adquirido por Caillebotte.

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