El Renacimiento, su historia y sus personajes.

Se ha llamado  Renacimiento a un movimiento cultural de tipo evolutivo que se produjo en la Europa Occidental y que se considera la transición artística, cultural, política y ética entre la Edad Media y la Edad Moderna.

Aunque hablaremos de la capacidad de  afectación del Renacimiento a las experiencias plásticas, no cabe duda de que influyó notablemente en las ciencias sociales y las llamadas humanidades… ¡o fue al revés!

El renacimiento
El nacimiento de Venus, Boticelli (Quattrocento)

Lo digo porque el llamado Renacimiento es coetáneo con grandes hitos de la humanidad.

Fue la época de grandes e importantes descubrimientos continentales: se descubren nuevas tierras (1492), el mundo se agranda, hay una cierta euforia antropocéntrica, también en el siglo XV sucede algo de importancia mundial, irrumpe silenciosamente algo que repercutirá con una enorme violencia, se trata de la invención de la imprenta de tipos móviles (1450), algo que revolucionaría la humanidad a través de la cultura.

Pasemos a contar la Historia del llamado Renacimiento.

 La toma de Constantinopla por las tropas turcas.

Se dice que esa acción fue precisamente la que se tomó, a nivel mundial, como referencia para iniciar la Edad Moderna y esta acción propició que importantes personajes de la cultura y las letras huyeran desde Constantinopla hacia Occidente, con ellos traían lo mejor de la gran cultura griega, que se salvó gracias a las traducciones al árabe, y poniendo en manos de la cultura occidental los más importantes obras de Platón, Aristóteles y otros personajes de la Grecia clásica.

En esa época Italia es invadida por tropas francesas que llegan a hacerse con la ciudad de Florencia y sitian Pisa, con el resultado de que una parte importante de la cultura se refugia en la Roma papal.

En el sentido religioso la cristiandad se parte en dos en el siglo XVI, surge la Reforma Protestante (1521), con unas, inicialmente imprevisibles, consecuencias y todo eso, que no es poco, en un mundo dominado por un incipiente capitalismo comercial que movía enormes fortunas.

Y recordemos que, aquí en España, en el siglo XV los Reyes Católicos fundan La Santa Inquisición y el Tribunal del Santo Oficio con la idea inicial de garantizar y proteger las creencias cristianas de la población, frente a las influencias judías y musulmanas, parece que el tema se les fue de las manos.

Bien recapitulemos, todo es irresistiblemente interesante, pero respiremos hondo y volvamos a donde estábamos.

El Renacimiento en la pintura.

El posteriormente llamado  Renacimiento, es un movimiento cultural que surge en Italia, como evidente respuesta a todos los extraordinarios sucesos narrados anteriormente.

La idea podía ser que a un mundo nuevo le correspondería una línea artística nueva, principalmente durante los mencionados siglos XV y XVI, y centrado inicialmente en Florencia o Venecia, donde las grandes fortunas que se están formando necesitan artistas que les inmortalicen tanto a ellos como a sus donaciones a la Iglesia, o que decoren sus nuevos palacios.

Debo insistir en que me estoy refiriendo al Renacimiento en el campo de la pintura, pues su importancia e incidencia fue general tanto para el ámbito de la pintura, como para la escultura, la arquitectura, la ética, la filosofía y la comprensión y estudio del mundo que les rodeaba, se conoce a esta evolución del pensamiento occidental como “humanismo” y en ella se condensaba la idea de que el ser humano era el centro y motivo de cualquier expresión artística o social.

Este concepto que se inició en estas fechas, (siglo XIV) de la poderosa mano de Dante, Petrarca o Bocaccio en Italia, o Erasmo de Rotterdam a nivel europeo, tuvo posteriormente una inesperada expansión, siendo este llamado “humanismo” motor y base de innumerables facetas de la evolución mundial del ser humano, incluso hasta nuestros días.

Pintores del  Renacimiento.

Surgen unos nuevos y jóvenes artistas.

  • Giotto, 1267 ― 1337 Florencia  (Giotto di Bondone)
  • Fran Angelico , 1395 ― 1455 Florencia (Fray Juan de Fiesole)
  • Pisanello, 1395 ― 1455 Pisa (Antonio di Puccio)
  • Uccello, 1397 ― 1475 Florencia (Paolo di Dono)     
  • Massaccio, 1401 ― 1428 Florencia (Tommaso di ser Giovanni di Mone Cassai) murió probablemente envenenado
  • Fra Filippo Lippi , 1406 ― 1469 Florencia  (Fray Filippo di Tomasso)
  • Della Francesca, 1415 ― 1492  Florencia   (Piero di Benedetto dei Franceschi)
  • Dell Castagno, 1423 ― 1457 Florencia?  (Andrea di Bartolo di  Bargiglia)  murió de peste
  • Mantegna, 1431 ― 1506  Padua (Andrea Mantegna)
  • Verrochio, 1435 ― 1488 Florencia (Andrea di Michele di  Francesco) 
  • Botticelli, 1445 ― 1510 Florencia (Alessandro di Mariano di Vanni Filipepi)
  • Perugino, 1448 ― 1523  Perugia  (Pietro de Cristoforo Vanucci)
  • Ghirlandaio, 1449 ― 1494 Florencia (Domenico Bigordi)  peste
  • Leonardo, 1452 ― 1519 Florencia (Leonardo di ser Piero da Vinci)
  • Miguel Angel,  1475 ― 1564 Florencia (Miguel Angel Buonarotti)
  • Tiziano, 1480 ― 1576  Venecia (Tiziano Vecellio)
  • Rafael, 1483 ― 1520 Florencia (Rafael Sanzio)      murió por consunción sexual y médicos estúpidos
  • Vasari, 1511 ― 1574 Florencia  (Giorgio Vasari)
  • Tintoretto, 1518 ― 1594  Venecia  (Jacopo Comin)
  • Veronés, 1528 ― 1588 Verona (Paolo Cagliari)
  • El Greco, 1541 ― 1614 Creta (Domenico Theotokopoulos)
  • Caravaggio, 1571 ― 1610 Milan (Michelangelo Merisi da Caravaggio)

Los nuevos pintores cambian la filosofía de la pintura

Atrapados por esta sensación, si el mundo está cambiando las artes deben hacerlo también, surgen estos nuevos y jóvenes artistas, con nuevas técnicas pictóricas, más sencillas de aplicar que las complicadas técnicas de los últimos tiempos del gótico. Aparecen desde unas bajas escalas sociales, son normalmente de familias humildes: Masaccio era hijo de un escribano rural, Mantegna lo era de un carpintero, el padre de Ucello era cirujano barbero, el de Botticelli  era curtidor o Andrea Mantegna que empezó siendo pastor de ganado.

Sin embargo Piero della Francesca era de familia de comerciantes muy ricos, comerciaban con tejidos y nuestro personaje era excepcionalmente culto para la época, su faceta de comerciante le hacía saber matemáticas, álgebra y geometría.

Pero en general e inicialmente los personajes de el renacimiento eran personas desconocidas, incluso no demasiado apreciadas socialmente, era un gremio en el que su forma de vida era bastante miserable, comparable a albañiles, alfareros, carreteros, herreros u otros oficios manuales de escaso peso social, eran pintores y socialmente no se distinguía a un pintor de imágenes de uno de paredes o fachadas.

Evidentemente, como no podían competir con el rico y exclusivo gótico de la época, tuvieron que crear un nuevo camino, una nueva vía pictórica, tenían la habilidad, los medios y las técnicas necesarias para hacerlo… y lo hicieron.

Bajo esa filosofía siguieron trabajando arduamente en sus pequeños y sórdidos talleres, lo cual no les impedía tener ayudantes y aprendices e imaginaron una nueva forma de expresión basándose en las imágenes clásicas griegas y romanas. Esto es un decir retorico, yo particularmente creo que lo hicieron observando el mundo que les rodeaba y que se potenció cuando en unas excavaciones romanas en una de sus colinas aparecieron estatuas, columnas y capiteles romanos, tallados con exquisito arte en un limpio mármol y adornado con deliciosas figuras. Tuvo este hallazgo una gran repercusión social, se puso de moda la Roma clásica y ahí empezó todo.

Se creó una nueva línea de admiración hacia esas nuevas formas esculturales y se inició un proceso de actualización del concepto artístico recuperando la naturalidad, flexibilidad y calidez de la figura humana, en contraposición a la pintura fría, hierática y rígida del periodo gótico.

Pero no nos dispersemos, pero volvamos a nuestro, el Renacimiento.

Nuestros artistas al principio rara vez firman sus cuadros.

Aparentemente los artistas de el Renacimiento no tienen gran interés en darse a conocer más allá de su clientela en su lugar de trabajo, suelen estar al servicio de algún rico hombre, pero sus amos les tratan con desprecio, para ellos no son más que otros criados y no de los más apreciados, los poetas y actores son mejor valorados que ellos y esas obras que hoy admiramos fueron creadas posiblemente de forma no consciente de la importancia de lo que estaban haciendo.

De hecho podemos observar que las obras que han perdurado son fundamentalmente las entregadas a la Iglesia o a algunos de los grandes hombres que las instalaron en sus palacios, las dedicadas a comerciantes o personajes de la clase media acomodada han desaparecido.

Pero progresivamente su suerte fue cambiando, empezando por ellos mismos, la competencia, o competitividad, hizo que ampliaran sus conocimientos históricos y técnicos, lo que les permitió abordar temas más complejos y aplicar técnicas cada vez más depuradas e imaginativas.

Ya en su madurez Perugino, Verrochio o Ghirlandaio y algunos otros fueron reconocidos con encargos de gran importancia,  su arte, y ellos mismos  fueron respetados, admirados y honrados, sobre todo cuando trabajaron para la alta nobleza o la Iglesia, que son las obras que han perdurado y han llegado hasta nuestros días.

Nace otro Renacimiento social.

Realmente lo que ellos aportan es otra forma de entender la pintura, unas nuevas técnicas pictóricas unidas a una nueva visión de las composiciones, algo innovador que surge progresivamente pero sin pausa, intuitivamente, como tantos otros movimientos culturales.

Estas nuevas grandes pinturas son obras “que tienen algo que contar”

No son meras representaciones de algo o de alguien, nos describen “algo”, a menudo son alegóricas y cuentan con el conocimiento de los más cultos espectadores, la iglesia y la nobleza, para la correcta interpretación de lo representado.

Quizás se pierda en riqueza física, ya desaparece la aplicación de metales preciosos en la ornamentación de las obras de arte como hasta ese momento. En principio, como ya he apuntado, eran pobres como ratas, pero sus cuadros rápidamente ganan en tamaño, composición, diseño y colorido y ellos recogen el fruto económico de esta evolución.

Aventuremos las hipótesis de que el gótico ya no podía ir más allá y surgió la necesidad de un nuevo concepto artístico.

Hagamos primero una aclaración que me parece de justicia, ellos no sabían que estaban iniciando una nueva escuela pictórica, no sabían que eran renacentistas, ese nombre se lo adjudicó años más tarde Vasari cuando escribió su libro «Vida de los mejores, pintores, escultores y arquitectos italianos, desde Cinabue hasta nuestros tiempos» sobre 1550.

Prosigo después de esta aclaración que creo que es justa.

Centrémonos en Italia porque el Renacimiento es un movimiento cultural italiano.

La influencia gótica se va perdiendo, poco a poco los complicados ornamentos arquitectónicos que aparentan rodearlas con un fondo con profusión de lamina dorada, o de una representación paisajística plana, van perdiéndose y las imágenes empiezan a integrarse en un entorno físico reconocible, con unas perspectivas inicialmente un tanto rudimentarias, pero que pronto se perfeccionan y, ya con una temática concreta, alcanzan gran elegancia, su estructura general se hace menos rígida y recargada.

La figura humana se representa con volúmenes mucho más libres, claros y dinámicos, ya no son imágenes idealizadas, se acometen obras con motivos paganos, cotidianos o históricos, las figuras que se muestran están todas en la misma dimensión y con sensación de perspectiva, de movimiento y expresividad, en general se vuelve a la concepción clásica de la imagen en la época greco romana.

En ambas concepciones pictóricas: románica o gótica, es habitual que, en un mismo cuadro, se cuenten varias historias diferentes pero relacionadas con el tema central, son éstas pinturas temáticas, en el Renacimiento se mantiene inicialmente esa tradicional forma de narrar una historia.

Se considera en el inicio de el renacimiento al Giotto  (1266-1337), que ya busca en sus cuadros unas ciertas perspectivas, un ambiente tridimensional y una historia que contar, sus figuras ya “tienen cuerpo” y se “mueven”, aunque su técnica pictórica y compositiva está aún muy influenciada por el gótico.

En esta fase del Treccento la nueva influencia es más cultural, literaria, que pictórica, con la aparición de personajes como Dante (1265-1321) y posteriormente Petrarca (1304-1374).

Centrándonos en la pintura, el llamado el Renacimiento se consolida en Italia con la época llamada del Quattrocento (siglo XV), con pintores, entre otros, como: Massaccio, Fra Angélico, Paolo Uccello, Piero della Francesca, Andrea Mantegna, Verrochio, Perugino, Botticelli o Ghirlandaio y alguna sorpresa que me reservo y que se considera el primer paso firme del posterior Cinquecento.

Las innovaciones que este periodo aporta están sustentadas por algunas modificaciones técnicas, por ejemplo se empieza a utilizar el lienzo que paulatinamente sustituirá a la tabla, es más barato, más manejable y más fácil de preparar. También se empieza a utilizar la pintura al oleo, experiencia importada de Flandes donde ya la utilizaba van Eyck, que fue el gran precursor de este medio. y que llegó a Italia  través de Antonello de Mesina.

De todos modos el temple sigue siendo el medio más utilizado aún, evidentemente de aplicación obligatoria en los frescos y opcional en cuadros, fue en la República Veneciana donde primero empezó el uso del oleo como material artístico, debido a la mejor comunicación que tenían con Flandes y los Países Bajos, (van Eyck ― Antonello de Mesinay podemos aventurar que cada artista del quattrocento se “especializa” en determinados caracteres de la pintura.

Conoceremos, más o menos profundamente, a los más distinguidos o reconocidos pintores de el renacimiento: Masaccio, Ucello, Mantegna, Della Francesca, Verrochio, Botticelli, Ghirlandaio.

Merece una mención especial el Verrochio (Andrea de Michele del Cione).

Nacido en Florencia sobre el 1435, su nombre proviene de ser discípulo de Giuliano Verrochi que le inició en las artes de la pintura y la orfebrería.

La importancia de este caballero procede de su taller, por el cual pasaron, Perugino, Boticelli, Ghirlandaio y Leonardo, extendiendo su influencia hasta Miguel Ángel.

A pesar de este reconocimiento en la formación de los más famosos pintores Verrocchio fue famoso por sus esculturas y sus trabajos de orfebrería, pero sobre todo por su obra escultórica en rivalidad con Donatello.

La enseñanza que el Verrochio aportó a sus discípulos fue fundamentalmente el conocimiento y la práctica, hasta la maestría,  en el arte del dibujo y es de justicia aceptar que sus enseñanzas fueron debidamente aplicadas.

Una anécdota sobre él es aquella en que pintando su cuadro “El bautismo de Cristo” encargó a su alumno Leonardo que pintara uno de los dos ángeles que figuran a la izquierda, el resultado fue tan excelente figura, indudablemente leonardesca que, cuando la vio el maestro, quedó tan asombrado que ya no volvió a pintar nunca más, no pudo asimilar que su joven alumno pintara superando la clase y estilo del maestro.

Verrochio
El bautismo de cristo
Verrochio
Detalle de los ángeles pintados por Verrocchio y Leonardo

Verrochio es insuperable como escultor, pero en principio, y por esa causa, no lo incluimos en nuestro somero estudio de los pintores de el Renacimiento.

Para un más detallado hemos ampliado los detalles de los siguientes artistas, están listados por orden cronológico:

  • Giotto
  • Fran Angelico
  • Paolo Uccello
  • Massaccio
  • Piero Della Francesca
  • AndreaMantegna
  • Verrochio
  • Botticelli
  • Ghirlandaio
  • Leonardo
  • Miguel Ángel
  • Tiziano
  • Rafael
  • Vasari
  • Tintoretto

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies