Francisco Pradilla y Ortiz nace  en un pueblecito de Zaragoza, Villanueva de Gállego, en 1848 en el seno de una familia humilde.

En sus inicios Francisco Pradilla, tras tener que dejar sus estudios probablemente por motivos económicos, aprende de dos pintores decoradores  de Zaragoza realizando trabajos de escenografías.

Sus trabajos son de tal calidad que los pintores para los que trabaja le animan a que profundice en sus conocimientos, así que rápidamente cambia el ritmo y en 1863, con 15 años, se traslada a Madrid, donde se alojará en casa de un pariente.

Para mejorar sus conocimientos pictóricos estudia a los grandes maestros mientras recibe clases en la Escuela Superior de Pintura, Escultura y Grabado, allí es descubierto por Casado de Alisal a la sazón primer director de la Real Academia de España en Roma.

Se mantiene trabajando como ilustrador para La Ilustración de Madrid y La Ilustración Española y Americana.

En 1873 la Academia de Bellas Artes de Roma convoca plazas para pensionados y Francisco Pradilla se presenta y, a sus 25 años, consigue una pensión que le permitirá estar tres años en Roma perfeccionado su pintura.

Justamente el último año de pensionado Pradilla pinta la que será quizás su mejor obra Doña Juana la Loca, cuadro que le da a conocer en el mundo pictórico, pues fue presentado en la Exposición de Bellas Artes de 1878 recibiendo la Medalla de Honor y grandes honores y reconocimiento como en la Exposición Internacional de Paris.

Francisco Pradilla
Doña Juana la Loca

Termina el pensionado y vuelve a España dirigiéndose a Lugo para contraer matrimonio e inmediatamente volver a Roma.

Su fama va en aumento y el Presidente del Senado Español le encarga un cuadro que represente el acto de la rendición de Boabdil a los Reyes Católicos, y en Roma se dedica a la elaboración de otro de sus grandes cuadros La Rendición de Granada, que termina en 1882 y le consagra como gran maestro de la pintura, se le concede la Gran Cruz de Isabel la Católica y la Real Academia de Bellas Artes de San Luis de Zaragoza le nombra Académico de Honor.

biografia de Francisco Pradilla
La rendición de Granada

Estando en el zenit de su carrera varios acontecimientos parecen cebarse con él, la muerte de su hija de tres años y la quiebra de la banca en la que tenía depositada toda su fortuna, Pradilla entra en un estado de depresión.

La vuelta a España y una prolongada estancia en Galicia le hacen recuperar la salud y seguir trabajando.

En 1892 termina su cuadro El suspiro del moro, con el que cierra esta especie de trilogía sobre la toma de Granada.

Francisco Pradilla
El suspiro del moro

En 1896 Francisco Pradilla acepta el cargo de Director del Museo del Prado, cargo que no le va en absoluto, se siente aprisionado en una red de burocracia que él no comprende y tarda dos años en dejarlo, fue una mala experiencia.

Francisco Pradilla
Autoretrato

A principio del siglo XX Pradilla y Sorolla son los pintores más cotizados.

Pero Pradilla se resiente del distanciamiento con que le tratan en su Zaragoza natal, le nombran en certámenes y presumen de su mejor pintor, pero no le encargan cuadros.

Finalmente en 1921 Francisco Pradilla muere en Madrid, posiblemente por una arteriosclerosis múltiple, a los 73 años. 

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