En esta introducción al Renacimiento haremos primero un recorrido por las diferentes etapas de la pintura.

Un poco de historia: Cuando en el siglo IV el Imperio Romano se divide en dos: el Imperio Romano de Oriente y el de Occidente, aparece algo diferente, no contemplado hasta entonces, pronto  tenemos conciencia de lo que posteriormente pudimos identificar como una nueva cultura: el arte Bizantino.

Introducción al Renacimiento, Arte Bizantino.

No puede haber una introducción al Renacimiento que no hable del arte Bizantino.

Se desarrolló a partir del arte paleocristiano en el siglo V, nos presenta una pintura eminentemente religiosa y su materialización se produce a partir de los mosaicos, en las decoraciones de templos, o los iconos, de temple sobre tabla, se sigue manteniendo la pintura al fresco como técnica más antigua y las iluminaciones de los códices, a base de pinturas miniadas; siempre son temas religiosos.

Introducción al renacimiento
Mosaico Justiniano y Teodora | Introducción al Renacimiento

La cultura del Imperio de Occidente sigue el rumbo que ya tenía en la Roma tradicional, pero, tras la desaparición de la cultura romana, aparece una nueva sociedad, de carácter feudal, y unos nuevos señores que acumulan poder y riquezas, como consecuencia de lo cual se plantea una nueva estructura social, así en el siglo X surge una manera diferente de entender el arte, se le ha denominado románico.

Toma el nombre de la denominación genérica y sigue teniendo muchas similitudes formales con su hermana bizantina, pero con una sutil diferencia, ahora la pintura románica ya se utiliza para un uso ornamental, aún manteniéndose en las iglesias, pasa a decorar palacios y castillos, los temas dejan de ser fundamentalmente religiosos y surgen las primeras figuras alegóricas, militares o incluso pastoriles (cripta de la colegiata de León), deja de ser un arte sacro para incluir también la faceta civil ornamental.

También se pierde la técnica del mosaico, recurriéndose más al fresco. Existen mosaicos de la época románica, pero generalmente están formando el pavimento de salas suntuosas o de algunas zonas de las iglesias.

introducción al Renacimiento
Pantocrator abside San Vicente de Tahull | Introducción al Renacimiento

Introducción al Renacimiento, el artista Románico y sus protectores.

Tienen lo que se llama horror vacui (miedo al vacio) y sienten la necesidad de llenar de pinturas todo el espacio disponible, por lo cual además de las imágenes propiamente dichas suelen acompañarlas por toda suerte de grecas, dibujos geométricos y pequeños representaciones que cumplen la finalidad de no dejar nada de la pared visible, todo es un inmenso mural.

Y también los retratos, es evidente que siempre que haya señores feudales que sostengan al artista, éstos solicitarán retratos a sus pintores protegidos.

En el ámbito religioso recordemos que la pintura cubría una importante función didáctica, el pueblo llano, y el no tan llano, no solían saber leer ni escribir y la única forma de enseñanza era a través de imágenes.

Por lo cual las iglesias se llenaban de pinturas en las que se relataban importantes momentos religiosos que servían de base para las explicaciones con que el oficiante enseñaba la doctrina a los fieles y de esta forma las imágenes se convertían en una forma fácil de divulgación.

introducción al Renacimiento
Ejemplo de Horror Vacui | Introducción al Renacimiento

Es bueno aclarar que la pintura románica en esta fase era sensiblemente más evolucionada que la bizantina, ésta era hierática, los personajes siempre están de frente y sus volúmenes son planos situados frente al observador.

No olvidemos que la pintura bizantina estaba destinada a ilustrar iglesias, por el contrario la pintura románicas ya muestra a los personajes en diferentes escorzos, hay una cierta técnica de dar volumen a las figuras oscureciendo los contornos y aparecen unos rudimentarios fondos, normalmente planos.

Los motivos son tan claros como evidentes, la pintura bizantina está realizada con mosaicos y por muy pequeños que sean y por hábil que sea el “pintor” nunca conseguirán la facilidad de expresión que aporta la pintura a base de pigmentos y sus posibilidades de mezclas y matices.

Esta elemental pintura románica, costeada por las fortunas de los señores feudales, pronto fue muy rica, el artista no dudó en emplear los mejores materiales y más suntuosos, las pinturas a base de oro o plata se usan con profusión e incluso no se desdeña incrustar piedras preciosas o semipreciosas en sus mejores creaciones, tanto trituradas formando una especie de pigmento o en su propia estructura mineral, normalmente en los marcos y complementos físicos de la pintura si el patrocinador de la obra puede costearlo y así lo exige.

Y, siguiendo con la evolución arquitectónica, la inexplicada aparición del gótico, sobre el siglo XIII.

Introducción al Renacimiento, El Gótico.

Trajo consigo una nueva  forma de entender las artes y la pintura entre ellas. En el gótico todo es nuevo, gana en expresividad, en dibujo, en colorido y también en riqueza, son habituales los detalles y resaltes de pan o polvo de oro, los azules de lapislázuli, en general la pintura es minuciosa y muy cuidada, obra de excelentes artesanos, reconocidos y muy bien mantenidos, con lo que conforman importantes talleres. Los nobles y ricos hombres se convierten en mecenas, siendo la Iglesia quizá la más importantes.

introducción al Renacimiento
El Cordero Mistico | Van Eyck

Podemos aventurar que este artista ya no busca la riqueza de lo que ofrece, quiere que se valore la realidad de su pintura, el esfuerzo de su conocimiento y la veracidad de lo que expone.

Este gótico italiano no pierde nada de la riqueza ornamental de la pintura románica-bizantina, pero extiende sus representaciones a escenas concretas con unos fondos, en sus comienzos muy ricos pero que poco a poco van convirtiéndose en imágenes, quizás algo simples o elementales, que sitúan la escena representada en un entorno físico reconocible, inicialmente plano pero que pronto evoluciona hacia una perspectiva inicialmente algo rudimentaria, y se “humanizan” las representaciones de los personajes que se integran en sus contenidos.

El gótico italiano tuvo su sede principal en  Siena, la escuela sienesa rivalizaba con la escuela florentina, siendo sus principales personajes Duccio di Buoninsegna y sobre todo los hermanos Pietro y Ambroggio Lorenzetti, siendo el Giotto, florentino, el nexo de unión entre este periodo y el renacimiento inicial, el cuattrocento.

Y así llegamos al Renacimiento.

Desde luego en los primeros tiempos del Renacimiento su pintura tiene una indudable carga del estilo gótico, un estilo gótico que ya ha evolucionado de forma notable frente al gótico primitivo, digamos que el camino ya estaba señalado, era cuestión de seguirlo y se tenía la técnica necesaria y los artistas adecuados.

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