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Joaquín Sorolla y Bastida

Joaquín Sorolla nace en Valencia en 1863 en una familia de clase media, con apenas dos años quedó huérfano al morir sus padres en una epidemia de cólera, así Joaquín y su hermana Conchi fueron acogido en la casa de su tía Isabel, hermana de su madre.

Cuando Joaquín Sorolla tuvo la edad apropiada su tío intentó iniciarle en el trabajo de la cerrajería, pero Joaquín dio pronto indicios de que su afición era artística así que, ya con catorce años, compaginaba sus estudios regulares con clases nocturnas en la Escuela de Artesanos de Valencia. En 1878, con quince años, se inscribe en la Escuela de Bellas Artes de San Carlos y allí continuó hasta 1881, tres años.

Joaquín Sorolla presenta sus primeras obras

En 1884 presenta en la Exposición Nacional de Bellas Artes su cuadro El Dos de Mayo, en la que nos muestra la muerte, en el parque de Monteleón, de Velarde mientras Daoiz, herido pero en pie continua arengando a sus soldados.

Joaquín Sorolla

Al finalizar sus estudios presentó en la Diputación Valenciana su obra El grito del pallater, que le valió para que se le facilitara una beca siendo pensionado en Roma para perfeccionar sus conocimientos teniendo que enviar desde aquella capital cuadros que justificaran su aprovechamiento. En esta exposición quedaron por delante de él “Los amantes de Teruel” de Moreno Carbonero Y “La conversión del Duque de Gandia” de Muñoz Degrain, parece ser que Sorolla no estuvo muy de acuerdo con esta decisión del jurado.

Nuestro artista no fue nada riguroso con la obligación de enviar los requeridos cuadros que demostrasen su aplicación y mejora en las técnicas pictóricas, lo más que envió fueron apuntes y esbozos, siendo incluso reprendido por la frivolidad con la que se acogió al pensionado.

Probablemente urgido por estas críticas manda desde Roma en 1887 su obra El Padre Jofré protegiendo a un loco, obra de pensionado, que fue tan bien acogida que le sirvió para prolongar su estancia en Roma un año más.

En 1888 se casa con Clotilde, la hermana de su amigo Juan Antonio García y al año siguiente se da por finalizado su periodo formativo y vuelve a Madrid

Nuestro personaje aparentemente siguiendo la línea del neorrealismo alemán nos presenta un periodo de clara reivindicación social, una etapa dura y sin concesiones al sentimentalismo. La comienza con el cuadro La otra Margarita en 1892, continua en 1895 con …Y aún dicen que el pescado es caro y en 1899 se puede decir que cierra este periodo con Triste herencia.

Sobre 1890 Sorolla despliega un nuevo lenguaje pictórico que será el definitivo y marcará su meteórico ascenso en el ranking de pintores cotizados, descubre la luz, sobre todo la luz mediterránea, pinta al aire libre, atrás quedan los cuadros tétricos y oscuros de sus reivindicaciones sociales.

Gran parte de los conocidos y reconocidos cuadros de Sorolla: de sus bañistas, de sus paseos por la playa, de sus retratos están pintado en este periodo, está claro de los disfrutaba.

Obras de Joaquín Sorolla
Cuadros de Joaquín Sorolla

No quiero olvidar los miles de pequeños y deliciosos cuadros que Sorolla pintó a lo largo de su vida, muchos de ellos utilizando la tapas de sus cajas de puros, siempre llevaba consigo sus más elementales útiles de pintura y era capaz en unos pocos minutos plasmar el paisaje que le había sorprendido o la acción que se le había presentado o al personaje que se le cruzaba.

En 1909 el magnate y protector de la cultura hispana Archer M Huntington le encarga a Sorolla, a quien había conocido un año antes en Londres, la realización de un gigantesco cuadro de unos setenta metros de largo y aproximadamente cuatro de alto y que represente la variedad de la cultura popular española, esta gigantesca obra se exhibiría de forma permanente en Hispanic Society of New York.

Esta obra, sus bocetos y los innumerables viajes por toda España que se requirió para su elaboración le mantuvieron alejado de otras actividades pictóricas desde el 1911 a 1917.

La Primera Guerra Mundial ya estaba encima y el arte quedó en un rincón.

En 1920 mientras pintaba en el jardín de su casa de Madrid sufrió una hemiplejia que le dejó muy mermado y le impidió seguir pintando.

Murió tres años después en su residencia de Cercedilla

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