El cuadro de 140 x 197 fue pintado por Caravaggio en 1601, y está actualmente en la National Gallery de Londres. Existe otra versión de la cena de Emaus pintada en 1606 de 141 x 175 que está en la pinacoteca de Brera en Milán, ya hablaremos de él.

Esta escena fue muy habitual entre los artistas del siglo XVII, además de Caravaggio la pintaron también Rembrandt y Rubens, pero creo honradamente que ésta es la más autentica y de mejor factura, aunque pictóricamente hablando las otras fueran muy distintas en el tratamiento del tema, Rembrandt fue muy simple apenas un apunte y Rubens fue muy…Rubens

la cena de emaus

Que representa el cuadro

Cuenta la historia que los apóstoles, después de la muerte de Jesús, se dispersaron, al no creer lo que las mujeres le habían dicho; que habían encontrado el sepulcro vacio y que unos resplandecientes personajes les comunicaron que Jesús estaba vivo, tal como había prometido, ellos pensaron que Jesús estaba muerto y que cada uno debía seguir su camino.

Según la Biblia, el evangelio de Lucas 24 cuenta que “uno de ellos” acompañado de otro personaje, llamado  Cleofás, se encontraban en un pueblo llamado Emaus, en el camino habían hecho amistad con un peregrino que les acompañaba, llegados a la posada pidieron de cenar y al servirles la comida el peregrino bendijo los alimentos, partió el pan y se lo ofreció a cada uno, en ese momento a ellos ”se le abrieron los ojos” y comprendieron que aquel peregrino era el propio Jesús al que no habían reconocido, el peregrino desapareció ante ellos.

Este momento es el que ha quedado reflejado en la cena de Emaus de Caravaggio, Jesús está extendiendo el brazo derecho en actitud de bendecir los alimentos, en ese momento el llamado Cleofas, se levanta rápidamente de su asiento, su postura, de espaldas al espectador cierra el cuadro y circunscribe la acción al mismo cuadro, todo queda allí dentro de lo que el lienzo recoge.

El apóstol desconocido a quien, por la venera que luce en su pecho, invento de Caravaggio evidentemente, podemos identificar como Santiago, abre los brazos atónito ante lo que acaba de descubrir, hay otra imagen, la del posadero que sirve de contrapunto, no se está enterando de nada y no comprende las exaltadas reacciones de los comensales.

El cuadro tiene todos los elementos propios de la situación

Sobre la mesa está el pan y el vino, existe una clara alusión a la Eucaristía y la sombra de la canastilla de frutas, por la derecha semeja la cola de un pez, otra alusión al cristianismo.

A todo el mundo le chocó la imagen de Jesús, era normal que los apóstoles no le reconocieran, Caravaggio lo representa con un aspecto juvenil, incluso poco masculino, hay una cierta feminidad en sus facciones que no gustó nada a la iglesia y a muchos que lo vieron, fue bastante criticado por tal motivo.

Quizás eso le impulsó a realizar una nueva versión en la que Jesús aparecía totalmente masculinizado con barba y bigote, como corresponde, esa es la versión que se exhibe en la Pinacoteca Brera de Milán, aunque en ese cuadro abusa del tenebrismo.

Este cuadro hay que verlo físicamente para apreciar la sensación de que la mano izquierda de Santiago se sale del cuadro y se te viene encima.

Como detalle un poco chusco obsérvese que la cesta con frutas, es la misma que figura en su cuadro “bodegón con frutas”, y en esta está a punto de caerse de la mesa, casi la mitad de ella está en el aire, maestro ¿en que estabas pensando?

Caravaggio está mucho más cerca de la pintura de Hals que de la de Rembrandt, quien también pintó una cena de Emaus, absolutamente distinta en forma, clase y temática que la que comentamos, bien es verdad que es cuadrito de 68 x 65, apenas un boceto.

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