Las  Novelas Ejemplares de Cervantes son doce narraciones breves, siempre de carácter moralista, de ahí su calificativo de Ejemplares.

Las llamadas Novelas Ejemplares fueron escritas, al menos algunas de ellas, pues se conoce que muchas estaban inspiradas en sainetes escritos y representados anteriormente, en los diez años que hay entre las publicaciones de sus dos grandes obras sobre las andanzas de Don Quijote.

Hagamos un  breve resumen del argumento de cada una de estas Novelas Ejemplares.

La gitanilla.

Se trata de una joven, de nombre Preciosa, que vive con un grupo de gitanos, es rubia y de ojos azules y asombra a todo el mundo por su gracia al cantar y bailar.

Nos cuenta el autor algunas escenas en que Preciosa es invitada a casa de ricos caballeros para que les ameniza la fiesta cantando, bailando o leyendo la buenaventura. Un día caminando por el campo,  un joven caballero, Don Juan, que la ha visto en una fiesta, la para y dice estar enamorado de ella , inmediatamente le pide en casamiento, pero ella le dice que si quiere que sea su esposa deberá vivir como ella durante dos años, argumentándole que así se verá si realmente es amor lo que siente o es solo una ilusión pasajera, Don Juan acepta el trato y pasa a ser un gitano más llamándose Andrés Caballero.

Estando en Murcia una fea muchacha hija de una posadera se enamora de Andrés pero como éste no la acepta le esconde unas joyas entre sus ropas y avisa a los guardias para que lo detengan por ladrón, al detenerle uno de los guardias le da un bofetón y Andrés recordando quién es saca su espada y lo atraviesa, Andrés es detenido y encarcelado.

La fama de la gitanilla se había extendido por toda la ciudad y la Corregidora mostró interés en conocerla, al verla se emocionó pues le recordó a una hija suya que desapareció siendo una niña, entonces la vieja que siempre acompañaba a Preciosa cuenta su historia, Preciosa realmente se llama Doña Constanza de Azevedo y Meneses y efectivamente es la hija de la Corregidora, pero ella lo que quiere es que liberen a Andrés, contándole al Corregidor que Andrés no es gitano ni ladrón, sino un caballero que vive así por su amor.

El Corregidor visita a Andrés en la cárcel y éste le pide que su última voluntad es casarse con Preciosa. El Corregidor lo lleva a su palacio y allí se celebra la boda. Al final el Corregidor  le da a conocer que sabe de su historia y para corroborarlo hace entrar a Don Juan de Cárcamo el padre de nuestro personaje, que, avisado por el corregidor acababa de llegar. La posadera confiesa su intriga, el Alcalde elimina la sentencia contra Andrés que queda libre y todos felices.

El amante liberal 

Ricardo y Leonisa coinciden en un viaje que les llevara hacia nuevas tierras. Ricardo es un joven negociante y Leonisa va a reunirse con su prometido Cornelio

En el barco se conocen y una amistad fuerte empieza a fraguarse entre ellos. Pero una  tormenta destroza la flota y los barcos zozobran, Ricardo se ve a salvo pero cree que Leonisa ha desaparecido ahogada en el mar. Ricardo llega a las costas de Chipre y allí es tomado prisionero por las tropas musulmanas de la isla.

Hace amistad con Mahamut, personaje de la corte del Cadi, al parecer un cristiano renegado a quien cuenta su historia. En aquellos momentos está en curso el nombramiento de Hazan como virrey de la isla y Rodrigo y Hahamut se dirigen al campamento para ver la ceremonia y ven como un judío se acerca a la tienda de Hazan para ofrecerle una extraordinaria esclava que ha conseguido, Rodrigo distingue que la esclava en venta es Leonisa. Todos los presentes quieren comprarla pero finalmente el Cadí se hace con ella, con la intención de regalarla al Sultán.

Para estar junto a ella Hahamut consigue que Ricardo pase a ser posesión del Cadi, pero la esposa de éste, Hamila, se enamora de él. El Cadí está enamorado de Leonisa y duda en entregarla al Sultan incluso piensa en la posibilidad de matar a su esposa y decir que la muerta fue Leonisa y así quedarse con ella.

En aquellos momentos se produce un fuerte enfrentamiento entre los propios turcos, Hazan y el Cadi se enfrentan y Ricardo aprovecha la ocasión y liberando a los cautivos cristianos logra hacerse con el control de la situación. Todos huyen en una embarcación en la que también van Mahamut y Halina.

Al llegar a Trapani Mahamut y Halina hace profesión de su antigua religión, vuelven al cristianismo y se casan. Ya a salvo Ricardo considera su deber caballeresco entregar a Leonisa a su prometido Cornelio, pero la muchacha finalmente rechaza la proposición y decide quedarse con su adorado Ricardo

Rinconete y Cortadillo.

Dos muchachos de apenas dieciséis años llamados Pedro del Rincón y Diego Cortado se encuentran en una venta en el camino de Toledo a Andalucía, ambos han huido de sus casas  apartándose de los malos tratos y necesidades. Están desarrapados pero mantienen una apariencia de vestimenta de caballeros, se dan a conocer y pronto se hacen amigos y deciden seguir juntos su camino hasta la ciudad de Sevilla en la que no dudan encontraran trabajo.

En este camino pierden el poco dinero que llevaban a manos de un arriero tramposo y llegan a Sevilla sin una moneda que les ayude.

La vida les ha hecho de ágil inteligencia y picaros conocimientos así que rápidamente se las ingenian para sobrevivir y ven más fácil dedicarse al menudeo de hurtos que el trabajar como mozos de carga, en lo que estaban instalados.

Se les presenta la ocasión de robar a un clérigo su bolsa y no la desaprovechan pero los ve un muchacho llamado Ganchuelo que les advierte de la mala senda del robo, pero les aconseja que si quieren seguir por ella sería mejor que entrasen en la pandilla del llamado Monipodio.

Le hacen caso y se presentan ante el tal Monipodio, maestro de bribones, ladrones y prostitutas a los que aconseja, maneja, dirige y protege siempre que ellos le entreguen la parte acordada de sus ganancias.

Este Monipodio les cambia los nombres y a partir de entonces serán conocidos como Rinconete y Cortadillo y allí viven en medio de una multitud de seres marginales pero que viven en una perfecta comunidad.

Monipodio les obliga a gastar parte de sus ganancias en velas, novenas, misas y devociones encaminadas a ganarse el cielo como buenos cristianos.

El autor nos cuenta las múltiples y a veces escabrosas situaciones que se viven en el seno de la comunidad de Monipodio.

La obra termina con unas reflexiones de Rinconete sobre la verdadera situación que están viviendo reconociendo la nociva experiencia por la que están pasando y por un momento parece que se arrepiente y desea volver a su vida anterior, pero decide dejarlo para más adelante y asi continúan ambos en las trapichuelas de la banda de Monipodio.

El final queda abierto para la libre interpretación del lector

La española inglesa.

Un noble ingles de nombre Clotaldo encuentra a una niña de unos siete años durante el saqueo de la ciudad de Cádiz en 1569, aunque sus padres rápidamente dan la alarma por la desaparición de la niña, Clotaldo consigue esconderla y sacarla de Cádiz llevándola a Inglaterra allí junto a su mujer, a quien regala como presente la hermosa niña que se ha traído de la expedición, y su hijo Ricardo, que a la sazón tendría unos diez o doce años, acogen como una hija más a la joven Isabel.

La familia de Clotaldo es cristiana pero deben ocultarlo en la Inglaterra protestante de la época

Con el tiempo Isabel y Ricardo se enamoran y deciden casarse en contra de la opinión de Clotaldo que tiene para Ricardo a una noble dama escocesa como futura esposa, Ricardo ignora los deseos de su padre y se mantiene firme en su deseo de casarse con Isabel. Es tal la belleza de Isabel que su fama llega hasta la reina Elisabeth que pide conocerla, al conocerla la nombra doncella real y se la queda en palacio.

La reina pide a Ricardo que para que le sea concedida la mano de Isabel debe realizar algunas hazañas que prueben su valentía, Ricardo sale de navegación como corsario realizando diversas acciones de gran valor, entre ella libera a una galera atacada por barcos turcos, liberando a su viajeros, entre estos están los verdaderos padres de Isabel, aunque él no lo sabe.

A su vuelta entrega un arca de joyas y oro a la reina, pero mientras la camarera de la reina quiere a Isabel para esposa de su hijo pero la reina no se la concede, despechada envenena a Isabel que, aunque no muere, queda desfigurada.

Los nobles españoles liberados por Ricardo reconocen en la doncella de la reina a su hija perdida, la reclaman y finalmente la recuperan, Ricardo que sigue enamorado de Isabel a pesar de su aspecto, le pide que le espere dos años en los que se va a Italia para evitar que su padre le case con la escocesa. Isabel y sus padres vuelven a Cádiz.

Al cumplirse los dos años y no aparecer Ricardo, Isabel está a punto de ingresar en un convento cuando en el último momento aparece Ricardo que había estado preso en una cárcel argelina hasta entonces, Isabel ha recuperado su belleza, se casan y son felices.

La fuerza de la sangre.

Un hidalgo regresa a su casa después de un dia de campo con su familia: su esposa, una hija de unos dieciséis años y un chaval pequeño, en el camino se cruzan con un grupo de jóvenes caballeros el principal de los cuales se fija en la hermosa belleza de la muchacha y decide poseerla.

Con la ayuda de sus amigos la raptan, la encierran en una habitación y allí consuma la violación. Tras la cual sale de la habitación e ignorando las súplicas de la muchacha que le pide que la mate pues mejor muerta que deshonrada, se va a festejar su hazaña con sus amigos.

La joven queda sola y  recorre la habitación, guardándose un pequeño crucifijo de plata que encuentra. Al poco tiempo regresa el caballero embozado para que no le reconozca le venda los ojos y la abandona en el campo.

La muchacha, Leocadia, está embarazada y da a luz un hijo a quien pone por nombre Luis. Ella se encarga de su educación y lo hace con todo sus sentimientos.

Tendría este jovencito unos siete años cuando mientras veía unas carreras de caballos es atropellado por uno de ellos y queda tirado en el suelo sin conocimiento, un anciano caballero que lo ve y rápidamente se hace cargo de él y da orden de que lo lleven a su casa para cuidarlo, avisa a sus médicos y Luis es acostado en una habitación de la casa mientras los médicos le cuidan.

Avisada Leocadia del accidente de su hijo corre a casa del caballero y la llevan a la habitación en la que está Luis, al momento reconoce que aquella es la habitación en la que fue violada.

Leocadia le cuenta a su madre lo que ha averiguado y después lo hace con la señora de la casa, Doña Estefanía, enseñándole como prueba el pequeño crucifijo de plata que se llevó y que echaron de menos aquellos días, Doña Estefania lo comenta con su esposo, ambos se han encariñado con Leocadia y su hijo Luis, y deciden enviar una carta a Nápoles donde su hijo Rodolfo está, instándole a que vuelva pues han encontrado una mujer que será su esposa ideal.

Rodolfo regresa a casa en unos pocos días y en la comida de recepción Doña Estefanía le muestra un retrato de una horrible mujer que le dice es la esposa que han pensado para él, Rodolfo se niega a tomar por esposa a semejante adefesio. En ese momento Doña Estefanía entra con Leocadia, a quien presenta como una querida amiga y Rodolfo queda deslumbrado, al verle Leocadia no puede evitar desmayarse y en ese momento Rodolfo reconoce a la mujer y se desmaya también.

Al recuperarse ven que los padres ya tenían alertado a un sacerdote que los casa allí mismo y según las crónicas fueron felices por los tiempos de los tiempos.

El celoso extremeño.

Nos cuenta la vida de un hidalgo extremeño de nombre Filipo de Carrizales quien después de haberse arruinado, ido a las Indias y vuelto otras vez rico, pero ya con casi sesenta y ocho años, descubre un día a una jovencita de unos catorce años llamada Leonora  y, aunque no estaba en sus planes, decide desposarla

Es nuestro personaje terriblemente celoso y la contemplación de su joven y deliciosa esposa le hace pensar en los problemas de adulterio. Para evitarlo edifica para ella una casa sin ventanas al exterior donde la recluye con la intención de nadie la vea ni ella pueda ver a nadie, la encierra con sus sirvientes y esclavas y en la puerta coloca a un fornido negro eunuco con órdenes de no penetrar jamás en el interior de la vivienda de Leonora.

Pasas por allí casi un año más tarde un joven llamado Loaysa, quien al enterarse que en aquella sombría casa vive encerrada una joven de singular belleza, escondida por un marido viejo y celoso, se propone  conquistarla, para ello lo primero es hacerse amigo del guardian, el negro eunuco llamado Luis, para ello se pone a tocar la guitarra cerca de la puerta tras la que está el guardián hasta que consigue llamar su atención, cuando le habla le hace ver que tiene una hermosa voz y que sería un buen cantante y se compromete a enseñarle a tocar la guitarra.

El cándido Luis esta alucinado y se siente totalmente atraído por las palabras de Loaysa. Con gran industria consiguen desmontar la cerradura de la puerta exterior y así Loaysa pasa al interior reanudando allí sus canciones y lecciones a Luis, la damas de de la señora oyen las canciones de Loaysa y todas quieren conocer al cantante, la dueña Marialonso es la más interesada y además quiere que la señora Leonora también lo conozca.

Loaysa hace llegar un ungüento para que Leonora unte las sienes, pulsos y algunas otras partes de Carrizales y esto hará que se quede dormido y no atienda a nada, así lo hace, le roban la llave de la puerta interior que tenia debajo del colchón y Loaysa entra por fin en la casa.

Marialonso convence a Leonora de que se acueste con Laoysa, y los encierra en su propia habitación pero ella no cede y finalmente caen ambos dormidos por cansancio.

Carrizales despierta y ve la puerta abierta, la llave no está en su sitio y descubre lo que ha pasado, ve a su esposa dormida en brazos de un extraño y enloquece de celos.

Finalmente a punto de morir recomienda a Leonora que se case con Loaysa, pero su mujer ingresa en un convento y Loaysa sigue su camino hacia las Indias.

El licenciado vidriera.

Dos caballeros de Málaga paseando por la orillas del Tormes en Salamanca ven a un muchacho, con ropas de campesino, que está dormido debajo de un árbol, le despiertan y el muchacho les dice que se llama Tomás Rodaja, que sabe leer y escribir y que está buscando un amo que le permita estudiar en la universidad de Salamanca, los caballeros quedan bien impresionados por la actitud del muchacho y lo toman a su servicio facilitándole sus estudios.

A los ocho años los caballeros han terminado sus estudios y vuelven a Málaga, Tomás los acompaña pero rápidamente se despide de ellos y vuelve a Salamanca a seguir con sus estudios

En el camino se encuentra con un capitán de los Tercios don Diego de Valdivia quien le cuenta las ventajas de la soldadesca y le anima a unirse a sus tropas y viajar por Flandes e Italia, tan atractivo se lo muestra que nuestro licenciado decide acompañar al capitán pero sin sentar plaza de soldado. Embarca en Cartagena y finalmente desembarca en Nápoles.

Tomas admira las diferentes formas y culturas de aquel país y desligándose de la compañía del Capitán don Diego se dedica a visitar las más importantes ciudades de Italia.

Tal como habían quedado se encuentra con él nuevamente cuando van embarcar rumbo a Flandes y allí llega pero viendo los preparativos de guerra que se están montando decide volver a Salamanca a terminar sus estudios. Finalmente se gradúa en leyes.

Por aquellos tiempos llegó a Salamanca una dama de gran lujo y presencia, dijéronle a Tomas que ella presumía de haber estado en Italia y Flandes y quizás por saber si la conocía fue a visitarla, la dama se enamoró de nuestro Tomas pero este la rechazó, enfurecida por el desaire acudió a una hechicera morisca que le preparó un membrillo envenenado.

Cuando Tomas lo tomó pareció como que enloquecía, no podía tenerse en pie, apenas podía hablar y temblaba de todo el cuerpo, cayo postrado y a las puertas de la muerte, poco a poco fue sanando de cuerpo pero no de mente.

Al final tras tres meses en cama quedose en los huesos y con la fijación de ser de vidrio, por lo cual evitaba que nadie le tocara pues se rompería en mil pedazos, pero con una virtud prodigiosa podía responder rápida y acertadamente a cualquier pregunta, situación o necesidad que se le presentara, se le conocía como el Licenciado Vidriera.

Dos años estuvo en esas circunstancias hasta que un monje de la Orden de San Jerónimo experto en enfermedades extrañas consiguió curarle y volvió a Salamanca como Licenciado Rueda.

Pero le fue imposible que olvidaran aquel Vidriera que tanto les divertía,al fin cansado de bromas, chanzas y malos recuerdos se fue a Flandes a la compañía de su amigo el capitán Diego de Valdivia muriendo como un soldado con fama de prudente y valiente.

La ilustre fregona.

Diego de Carriazo, joven de unos trece o catorce años, de familia rica de Burgos tiene una gran afición por la picaresca así decide huir de su casa y visitar otras tierras, se sabe que pasó por Madrid y siguió hasta el sur instalándose en la Almadraba de Zahara allá por tierras de Cádiz. Vivió feliz trapicheando y haciendo vida de pícaro, hasta que se cansó y aprovechó unas ganancias en el juego para volver a casa y vestirse otra vez de caballero.

En su casa añoraba el tiempo pasado en Almadraba y convenció a su amigo y vecino Tomas de Avendaño para que le acompañaran. Engañaron a sus familias diciendo que se iban a Salamanca a estudiar y con el dinero que sus familiares les entregaron para ese fin tomaron el camino hacia el sur.

Iban camino a Toledo haciendo noche en Illescas, allí oyeron a dos mozos de mulas que hablaban de una hermosa joven que servía en la venta del Sevillano, Avendaño quedó muy impresionado por las palabras de los aguadores , quiso conocerla y ambos se dirigieron a la venta del Sevillano.

Avendaño fue el primero en verla y quedó impresionado por la belleza de la muchacha, Carriazo le advirtió que al dia siguiente debían continuar su viaje pero Avendaño aseguró que él no se movía de aquella posada hasta no haber conocido más de cerca a la hermosa sirvienta, así que se quedaron allí como mozos de la posada: Avendaño pasó a llamarse Tomás Pedro  y trabajaba como mozo de cuadras y Carriazo pasó a llamarse Lope Asturiano y trabajaba de aguador.

Pronto supieron que el hijo del corregidor también iba detrás de quien todos llamaban “la ilustre fregona” aunque su nombre era Constanza, le oyeron llegar por las noches a cantarle sentidas serenatas, aunque les constaba que la muchacha no le hacía excesivo caso.

Por el interés de su hijo el propio Corregidor se llega a la posada y pide al Sevillano que le cuente la historia de Constanza, éste así lo hizo:

“Hace trece años llegó a esta posada una mujer de rica cuna según su aspecto, pero venía enferma y con hábito de peregrina camino de Guadalupe, al parecer estaba embarazada y aquella misma noche dio a luz una hermosa niña, que encomendó al posadero junto con una bolsa de monedas de oro.

Veinte días después volvió ya curada de su peregrinaje, abrazó  a su hija a quien habían ya bautizado con el nombre de Constanza, tal como la mujer quiso y la dejó a cuidado del posadero y su mujer advirtiéndole que llegaría gente importante  a buscarla, para que lo identificaran quitó seis eslabones de una cadena que le entregó al posadero y un documento escrito lo cortó de tal forma que se necesitaba la otra mitad para entender lo que allí ponía”

No muchos días después llega a la posada un grupo de personas, dos señores principales de edad avanzada y su corte de acompañantes, Avendaño al hacerse cargo de las cabalgaduras reconoces a personas de su casa e incluso a su padre allí presente y le oye decir, al ver a la “ilustre fregona” que “aquí termina nuestra búsqueda, estamos donde queríamos”.

Pronto hablan con el posadero y piden que Constanza esté presente, entonces don Diego descubre que él su padre, que en un momento de pasión violó a su madre y que ésta se alejó para siempre, pero sabía que había tenido una hija y llevaba años buscándola, para lo cual mostró los eslabones de la cadena y el trozo de pergamino que completaba el que el posadero tenía.

Don Diego descubre a su hijo y éste trae a Tomas ante su padre. Finalmente Don Juan de Avendaño concierta el matrimonio de su hijo Tomás con Constanza, Carrienzo se casa con una hija del Corregidor y el hijo del Corregidor con una hermana de Tomás, el posadero recibió una recompensa de mil monedas de oro y todos contentos.

Las dos doncellas .

Cerca de Sevilla en un lugar llamado Castilblanco un joven apuesto llega a una posada, se apea del caballo y pide una habitación para él solo, la posadera le dice que solo tiene una habitación libre pero tiene dos camas y si llega algún otro cliente no le podrá impedir que use la cama restante. El joven insiste y le paga las dos con tal de estar solo.

Poco después llega otro gentil caballero y pida alojamiento, le dicen que única cama libre esta pagada ya por el caballero que ha llegado antes y que insiste en estar solo, un alguacil con el que hace amistad en la cena se compromete a hacer valer la justicia para el huésped aloje al joven en la cama libre y así lo hacen. Durante la noche este último huésped oye como el primero solloza y se queja, llegando a la conclusión, por las palabras que dice, que debe ser mujer.

Al amanecer y entrar la luz ve que efectivamente es mujer y que además es su hermana Teodosia, lo que horroriza a ella, pues no quería que su hermano supiera que su esposo, Marco Antonio, la ha abandonado y que ella ha salido en su busca. Casualmente un caballero amigo de la familia se presenta en la venta y comenta con Rafael, que el nombre del hermano, que venía del Puerto de Santa María y que había vista a Don Marco Antonio Adorno embarcar en una nave rumbo a Italia. De inmediato Rafael y Teodosia se ponen en marcha con la intención de llegar a Barcelona antes que la nave que transporta a Marco Antonio, para el viaje Teodosia se viste otra vez de muchacho y acuerdan que su nombre será Teodoro.

A medio, camino descubren a unos hombres que ha sido asaltados por bandoleros y dejándoles despojados de sus ropas lujosas y está atados a arboles, entre ellos destaca un joven muchacho de catorce o quince años al que han dejado en camisa.

Teodoro se apresura a desatarle y el muchacho dice provenir también de Sevilla a lo Rafael le pregunta de que familia es, las respuestas que va dando son todas erróneas pues Rafael conoce a esa familia y sabe que no han tenido ningún hijo. Finalmente Teodosia vestida de muchacho se la lleva a un aparte y allí ella le confiesa que es una mujer a quien su novio Marco Antonio engañó y abandonó y confiesa su odio a la tal Teodosia que se lo quitó.

Pero Leocadia que así se llama la doncella le hace saber que tiene una cédula firmada por Marco Antonio en la que le promete matrimonio y eso preocupa a Rafael y a Teodosia.

Por fin llegan a Barcelona y se encuentran en medio de una gran pelea entre personal del muelle y marineros y pasajeros de las galeras, distinguen a Marco Antonio entre estos últimos y tanto Leocadia como Teodosia se apresuran a llegar a su lado con las espadas en la mano, cuando más dura es la pelea un caballero barcelonés de gran fama y prestigio media entre los contendientes y consigue apaciguarlo, pero una piedra fuertemente lanzada da Marco Antonio en la sien izquierda y cae desvanecido, el caballero catalán los acoge en su casa y busca a los mejores médicos para que curen al herido.

Cuando finalmente Marco Antonio abre los ojos ve sobre él a Leocadia que le pide cumplir con la cédula que firmó, el dice que no puede hacerlo pues está casado con Teodosia, le pide mil perdones y le aclara que su amor está en Teodosia.

En ese punto Rafael le propone a Leocadia matrimonio. El caballero catalán les facilita vestimentas adecuadas y se celebra allí mismo el matrimonio.

Todos felices hacen una peregrinación a Santiago para dar gracias y vuelven a su ciudad, al llegar ven a unos caballeros preparándose para un duelo, son sus padre respectivos, los paran, aclaran los hechos y los calman y ya todos son amigos.

El casamiento engañoso.

Comienza la obra con el alférez Campuzano saliendo del Hospital de la Resurrección en Valladolid, pero tan seco, maltrecho y débil que debe apoyarse en su espada para poder andar, se encuentra con su amigo el Licenciado Peralta que se asombra al verlo en tal estado pues imaginaba que estaría en Flandes con los Tercios.

El alférez Campuzano cuenta a su amigo el licenciado Peralta los problemas que ha tenido con su boda con Estefanía de Caicedo, pues cuando la conoció y ésta le llevó a su gran y hermosa casa pensó que era mujer rica.

Ella le contó que había vivido mucho. “pecadora he sido y aun lo soy” y que estaba para sentar la cabeza y vivir en paz con un buen marido que la respete. Así que Campuzano no tuvo reparos en matrimoniarla pensando en los pingues beneficios que tal acción le reportaría.

No tuvo inconveniente en mostrarle sus riquezas, una gruesa cadena y otras más finas pero de mejor trabajo y hasta cuatrocientos reales aportó para el mantenimiento de la casa.

Pero un día fuertes golpes en la puerta anuncia que alguien llega, Estefania se asoma y se mete dentro a toda velocidad era doña Clementa Bueso, don Lope Melendez de Almendrales y la dueña Hortigosa que les acompaña además de algunos criados.

Estefanía le cuenta a Campuzano que doña Clementa es una querida amiga que quiere casarse con don Lope y que para que pueda hacerlo debe hacerse pasar por la dueña de la casa, por lo que han de dejarle el terreno libre y ellos acomodarse en una posada que cerca había, así lo hacen y hete aquí al alférez Campuzano en una miserable habitación tan pequeña que las dos camas parecían una. Como pasan los días y Campuzano no comprende porque su esposa no recupera su hermosa casa, decide hablar con la posadera aprovechando que Estefania a salido, esta le dice la verdad, doña Clementa es la verdadera dueña de la casa y Estefania es más pobre que las ratas y solo tiene el vestido que lleva, pero era amiga de doña Clementa y ésta le dejó al casa para que la cuidase mientras viajaba a Plasencia.

Aún tenía mis dudas, dijo Campuzano, y fui a la casa a hablar con doña Clementa pero al llegar la vi tan aposentada, tan tranquila y tan dueña que no tuve ninguna duda, volví a la posada y me enteré que la posadera había dicho a Estefania toda la verdad, así que ésta había huido pero llevándose todo lo que yo tenía, así mi baúl estaba “vacio como tumba que espera un cadáver” el mío.

Por aquel entonces note que perdía el pelo, cabeza, pestañas, cejas todo se fue y finalmente acabé en el Hospital de la Resurrección donde me dieron cuarenta sudores para curar mi enfermedad.

Campuzano termina su historia y el licenciado Peralta le hace saber el asombro que le ha producido, pero Campuzano le replica que sui eso le produce asombro más se lo producirá con lo que sigue y le cuenta que estando en el hospital paso una noche oyendo a dos perros que hablaban junto a su cama.

Vamos con la ultima de las Novelas Ejemplares.

El coloquio de los perros | Novelas Ejemplares.

Mientras el militar de la obra anterior sufre en el hospital el tratamiento de su sífilis oye por las noche como dos perros hablan de sus cosas, de sus anteriores amos y cuentan su malas obras y malos hábitos que han tenido que padecer.

 

Novelas Ejemplares
Novelas Ejemplares

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies