Paolo di Dono conocido por Ucello, por su afición inicial a pintar pájaros, nació en Florencia, con ciertas dudas al respecto, sobre el 1397 y murió también en Florencia en 1475, vivió por lo tanto78 años.

Paolo Ucello fue, además de pintor un matemático notable y esa faceta de su conocimiento, que después vertió en su pintura, llegó a ser obsesiva en su caso con  la aplicación de sus estudios matemáticos sobre la perspectiva a sus mejores obras.

Cuando Vasari habla Paolo Ucello en su conocido libro “Historia de los mejores pintores, escultores y arquitectos desde Cinabue a nuestros días” alaba sus estudios sobre la perspectiva, pero le reprocha hacer un uso exclusivo de los mismos, abandonando el estudio de la figura humana.

Estilo pictórico de Paolo Ucello.

Hay que tener en cuenta que Paolo Ucello aún se mueve entre el gótico y el renacimiento, es tras Giotto, el pintor que inicia el camino que les separa de la rigidez del gótico, pero mantiene muchas de sus técnicas pictóricas, sus temas y sus encuadres, incluso sus colores aún no están tan desarrollados como lo estuvieron posteriormente, se puede decir que su paleta de colores es, más que corta, pobre, tal como fue la del Giotto y los pintores de esta época.

A raíz de su época de estudiante en el taller de micer Ghiberti trabó amistad con Donatello, ambos siguieron siendo amigos toda su vida, y estando en este prestigioso taller tomó parte en el diseño y elaboración de la puerta del Batisterio de Florencia, se cuenta que ahí recibió el sobrenombre de Ucello, por su facilidad para representar aves.

Tras terminar su formación en pintura, escultura, orfebrería y arquitectura parece que nuestro hombre se decantó por la pintura, uniéndose a diferentes cofradías de pintores que, en aquellos momentos, existían en Florencia, pero parece que con escaso éxito, apenas quedan vestigios de aquellos primeros tiempos.

Las primeras noticias que se tienen de él son sobre sus pinturas, siempre de temas religiosos, para diferentes conventos de Florencia.

Obras más importantes.

En 1424 pintando ya en solitario, realizó unas notables escenas sobre el Diluvio, el Arca de Noe y su borrachera para la iglesia de Santa María Novella, estas obras fueron muy celebradas y le aportaron una gran fama en la ciudad de Florencia.

paolo ucello

Entre 1425 y 1430 estuvo en Venecia donde se supone que colaboró en algunos trabajos de restauración en la fachada de la iglesia de San Marcos dañada por un incendio.

En aquella época se restauró parte de las escenas representadas en la Basílica, se atribuye esta actuación a Andrea del Castagno, pero la intrincada representación de la perspectiva de alguna de las obras en cuestión nos hace pensar que nuestro amigo Paolo colaboró activamente en esta actuación.

Esta estancia en Venecia la privó de conocer y vivir una gran eclosión de arte en Florencia, en 1427 Masaccio elaboró la famosa Capilla Brancacci, en Santa María Novella, que fue un referente para la posteridad del arte del Renacimiento.

Entre 1456 y 1460 pinta la que es considerada como obra más conocida de Paolo Ucello es “La batalla de San Romano” un hecho que ocurrió en 1432 y que cuenta la victoria de los florentinos frente a los sieneses.

Es un tríptico realizado sobre tabla con temple al huevo, son tres paneles enormes de 182 x 320 y muchos lo consideran un homenaje póstumo al condotiero Micheleto de Cotignola que falleció en el 1436 y que tuvo una importancia vital en el desarrollo de la batalla y propició la victoria de los florentinos.

Este tríptico se haya actualmente separado en sus tres partes a partir de que en 1486 Lorenzo de Medicis lo requisara para adornas su palacio de Florencia, actualmente una esta en la National Gallery de Londres, otra en el Louvre de Paris y la tercera en la Galería de los Uffizi en Florencia

Según los estudios realizados parece que la primera, cronológicamente hablando, es la de la National Gallery de Londres, es el inicio de la acción con Niccolo de Tolentino dirigiendo a las tropas florentinas hacia la batalla.

La segunda tabla es la que muestra al condotiero Michelotto da Cotignola presentándose con su ejército para colaborar con las tropas florentinas, está en el Louvre en Paris.

Y finalmente el final de la batalla, Niccolo de Tolentino alcanza y derriba el jefe de los sieneses Bernardino de la Carda que cae vencido, está en la Galeria de los Uffici en Florencia

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Niccolò Mauruzi da Tolentino inicia la batalla de San Romano (National Gallery)

El contraataque de Michelotto da Cotignola en la batalla de San Romano, (El Louvre)

Niccolò Mauruzi da Tolentino desmonta a Bernardino della Carda (Los Uffizi)

Obsérvese el complicado trabajo de composición con escorzos y posturas, tanto de los caballeros como de los caballos, increíbles, los colores de los caballos, en los otros dos, son totalmente irreales pero acompañan a la tonalidad de la obra.

El cuadro dedicado a Michelotto de Cotignola es el más elaborado, es espectacular la composición y las imágenes de los caballeros y se nota que ahí nuestro artista se recreó más que en los otros dos, curiosamente es el único que no tiene un fondo y solo se representa a las tropas del Condotiero en el momento en que este, adelantando el brazo con la lanza, da la señal de cargar. La pintura de las armaduras de los caballeros, que debía de representar ser de plata, está muy deteriorada.

Ucello murió en Florencia con 78 años, ya retirado del arte de la pintura dejando cuadros tan memorables como los ya comentados y algún otro que alcanzaron fama internacional como “San Jorge y el Dragón” del que hizo varias versiones, estando la más conocida en la National Gallery de Londres.

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