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Salvador Viniegra y Lasso de la Vega.

Salvador Viniegra Nació en Cádiz en 1862 en el seno de una familia de honda raíz artística, su padre fue un notable entendido, mecenas de artistas y pintor aficionado. Sus primeros estudios fueron de Derecho, pero pronto los abandonó por la pintura ingresando en la Escuela de Bellas Artes de Cádiz.

Se sabe que las primeras obras de Salvador Viniegra fueron una serie de acuarelas con las que formó un álbum que editó en 1877, tenía 15 años, y tuvieron una buena acogida. 

Alentado por estos iniciales éxitos continuó pintando ya al oleo y presentándose en Exposiciones locales o regionales, con notable éxito pues ganó varias medallas y algunos primeros premios.

En 1880 se trasladó a Roma como pensionado de mérito para ampliar sus estudios, influyó la mediación del director de la Academia Espa­ñola de Bellas Artes en la Ciudad Eterna, amigo de la familia Viniegra.

Este viaje lo utilizó nuestro personaje para perfeccionar su técnica de dibujo del natural, además de conocer a los clásicos italianos pues en aquellos momentos la pintura italiana pasaba por un momento de especial confusión.

No duró mucho la estancia en Roma, en 1882 regresa a España y pocos años después pinta uno de sus grandes cuadros “La bendición de los campos en1800” que posteriormente envió a la Exposición Nacional de Bellas Artes de Madrid de 1887 y le valió la medalla de primera clase del certamen.

Este cuadro lo pintó con 20 años y escasa experiencia en las técnicas pictóricas, sobre todo para una obra de semejante tamaño y complejidad, fue una especia de acto de osadía, hasta tal punto que su padre, que también era pintor aficionado y critico, le recomendó que no lo hiciera, quizás temiendo un fatal resultado dada la bisoñez del autor.

Hay que tener en cuenta que previamente ya había pintado otro cuadro de composición comprometida «El entierro de Isabel la Católica» expuesto en el propio Alcázar de Segovia y que ya fue premiado en la exposición de Bellas Artes de Cádiz en 1885.

Salvador Viniegra
La bendición de los campos en 1800 | Salvador Viniegra

En 1890 se asienta en Madrid, donde es nombrado subdirector y conservador del Museo del Prado, cargo que ejercería hasta 1898, realizando una encomiable labor encaminada a la protección de los nuevos valores artísticas, incluida la música, pues nuestro hombre era un notable violonchelista.

En este sentido es curioso conocer que la actividad creativa de Viniegra no solo se circunscribe a la pintura, pues en alas de sus conocimientos musicales hizo sus pinitos en creaciones tan impensables como la zarzuela o la comedia cómico lírica, llegando a estrenar algunas obras que si bien no fueron un éxito nos hablan de enorme capacidad de este personaje para enfrentarse a mil retos.

En 1897 presentó “La romería del Rocío”, enorme cuadro de 375 x 670, en la Sala Dante de Roma, posteriormente en la Exposición Nacional de Bellas Artes de Madrid del mismo año concurriendo sucesivamente en las Exposiciones Internacionales de Múnich y Viena de 1898, en todos ellos obtuvo premios, siendo galardonado con diversas medallas, diplomas  y nominaciones. El pintor lo cedió al Museo de Arte Moderno de Madrid en 1905.

En 1911 se desplaza a Cádiz y allí pinta otro de sus más famosos cuadros “La promulgación de la Constitución de Cádiz de 1812

Fallece en Madrid en 1915, tenia 53 años.

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