Técnicas de Velázquez, qué utilizaba y cómo lo utilizaba.

Antes de pasar a contaros este apasionante tema debo de sugerirte que leas la historia de su cuadro mas importante, Las Meninas.

Hablemos de los lienzos.

Diego Velázquez empleó diferentes tipos de lienzo a lo largo de su vida artística, dato importante dentro las técnicas de Velázquez, todos de excelente calidad, lino o cáñamo, y los elegía cuidadosamente en función de los efectos finales que esperaba obtener. También según el soporte aplicaba diferentes preparaciones.

Cualquier artista hacia lo mismo, elegía el soporte y en función de él aplicaba una preparación diferente, escogía los pigmentos y disolventes adecuados a la técnica que iba a emplear y así buscaba encontrar los resultados apetecidos.

La mayoría de los cuadros de aquella época que existen en el Prado están hoy día reentelados, pero curiosamente ocho cuadros se exhiben sin modificaciones, lo que permite analizar con gran fidelidad la propia tela, las descargas de color, el grosor de las pinceladas e incluso la manipulación de las propias telas, parches, añadidos o recortes. Nos podemos referir a “La Coronación de la Virgen María” o al “Mercurio y Argos

En su etapa sevillana utilizo un tipo de tela llamada de “mantelillo” llamada así por el dibujo especial que forman las fibras al entrecruzarse. Este tipo de tela fue muy utilizado en los cuadros venecianos del siglo XVI, en España también lo utilizó El Greco, entre otros, era una tela muy apreciada por su gran calidad y por los dibujos que sobre ella formaba la urdimbre y que producía unos efectos de luz muy interesantes y apreciados.

Técnicas de velázquez, preparación de los lienzos.

Normalmente los lienzos se presentaban sobre los bastidores y se afirmaban con tachuelas, a continuación se les daba una mano de yeso muy fino, (realmente se llamaba una preparación blanca), se pulía  y se dejaba secar, esta operación podía repetirse, utilizando compuestos añadidos al yeso original, hasta que la superficie fuera del agrado del artista.

Después, una vez seca y pulida la base de preparación, se le podía dar una mano de imprimación normalmente de colores básicos y muy simples, y ya sobre esta capa se pintaba directamente.

Esta imprimación tenía por objeto servir de fondo óptico al cuadro y dar fuerza a los efectos de color que sobre él se trabajen. En su etapa sevillana Velázquez utilizó lo que Pacheco denominaba “tierra de Sevilla”, un ocre rojizo medio.

A su llegada a Madrid y aproximadamente hasta la época de “Los Borrachos” abandona paulatinamente los productos sevillanos, utiliza un tipo de tela, llamémosla normal, en principio algo basta pero que va mejorando hasta hacerse con unas telas de hilos bastante finos, lo que se llama una tela de tejido en tafetán, que utilizará ya toda su vida artística.

Técnicas de velázquez, hablemos ahora de los pigmentos y colores.

También cambia la imprimación, a partir de esta etapa usará la llamada “tierra de Esquivias” una tierra rojiza muy de moda en la época.

Su viaje a Italia cambia enormemente su filosofía artística, allí nace su idea de buscar telas cada vez con hilos más finos, lo que favorece pincelas más “sueltas” y rápidas. En Italia pinta “La fragua de Vulcano” y “La túnica de José”, consulta aquí la biografía de Diego Velazquez, donde emplea un pigmento de amarillo de Nápoles, en las versiones clara y oscura, que nunca más se encontrara en sus cuadros. Pero en “La fragua” Velázquez parece haber encontrado su camino, cambia la preparación del lienzo.

Técnicas de Velázquez
La fragua de Vulcano | Técnicas de Velázquez

Lo hace con una espátula de grandes dimensiones usando como imprimación albayalde o blanco de plomo, que, en cuadros sucesivos, mezclará con pigmentos diferentes según el contexto cromático de la obra a realizar.

Aplicación sobre el lienzo.

Y comienza el trabajo de pintor, es interesante que lo estudiemos en detalle, nos dará mucha información sobre la técnica pictórica de nuestro personaje. Por ejemplo la administración de las pinceladas sobre el lienzo.

Los exámenes radiológicos han contrastado que esto de las pinceladas no era un tema banal, en algunos cuadros son grandes y largas, en otros son pequeñas y muy alternadas, en otros las pinceladas iniciales están peinadas, alisadas a pincel y se aprecia que en función de estas pinceladas los fondos tienen mayor o menor trabajo y dedicación, a pinceladas largas y uniformes corresponden fondos más complicados y trabajados.

Analicemos algunas obras desde el punto de las técnicas de Velázquez

En este contexto hay duras discrepancias sobre los cuadros de “Villa Médicis” se adjudican oficialmente al segundo viaje a Italia, pero tanto la tela, la imprimación o la técnica aplicada parecen corresponder a una época muy anterior.

técnicas pictoricas de Velázquez
VIlla Medicis |  Velázquez

Posiblemente se realizaron durante el primer viaje, pues se sabe que en este primer viaje se alojó precisamente allí, quizás fueron realizados como prácticas del propio pintor, que iba en viaje de estudios. La técnica aplicada en estos dos pequeños cuadros, que podíamos definir como “oleo acuarelizado” la empleó posteriormente con tanta facilidad como acierto.

En el segundo viaje pintó el increíble cuadro, por le forma y el fondo, de Inocencio X, aquí, seguramente por estar en Italia, vuelve a utilizar una tela de “mantelillo” y una imprimación terrosa, fue un cuadro muy, muy empastado, casi se puede decir que en ninguno otro Velázquez aportó tantas capas de pintura con en este retrato.

Se dice que para probar los pinceles y pigmentos que se utilizaban en Italia y adecuarse a ellos pintó, a modo de experimentación, el cuadro “Retrato de Juan de Pareja” su esclavo sirviente.

La paleta de Velázquez.

Es bastante reducida, conocemos que, salvo puntuales excepciones, utilizó siempre los mismos pigmentos de origen orgánico, lacas e insectos, o inorgánicos, minerales, realizando las moliendas en su propio taller, vigiladas por el propio pintor.

Es de remarcar que Velázquez siempre utilizó pigmentos de la mejor calidad posible, aceites súper refinados preparados y depurados, por lo que sus pinturas han llegado hasta nuestros días en una estado admirable, apenas han envejecido manteniendo perfectamente su colorido.

Para la aplicación sobre el lienzo utiliza un aglutinante proteico, (grasas, yemas de huevos) cuya proporción con los aceites necesarios para diluir los pigmentos se hace en función de la transparencia que se  quiere obtener, así usa mezclas más densas en las capas correspondiente a imágenes de primer plano y aplicaciones más diluidas cuando se trata de tratar fondos.

Como recursos técnicos de alto nivel Velázquez usa la calcita (carbonato cálcico) y algunos esmaltes, detalle importante dentro de la técnicas de Velázquez,  los utiliza como secativos y que mezclados con pigmentos, como el lapislázuli azul, le sirven para obtener unas transparencias agrisadas utilizadas en los fondos.

Nuestro pintor utilizó estos recursos con gran habilidad, e investigó en la dirección de obtener productos que le permitieran una pintura cada vez más fluida, más estable y más manejable, pero con todo el color que sus necesidades requerían.

Justamente en Las Meninas se aprecia toda esa serie de habilidades que había estudiado cuidadosamente, pinceladas ligeras, pero con cuerpo, a veces entrecortadas y otras apenas insinuadas y unos fondos de apenas grosor, sutiles al máximo, pero con la calidad necesaria para ser importantes.

Articulo destacado de este blog, biografía de Diego Velazquez.

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